Un funnel no es una página web ni una herramienta aislada, sino el recorrido estratégico que sigue una persona desde que no conoce una marca hasta que confía y realiza una compra. Este proceso reconoce que no todos los usuarios están listos para comprar de inmediato, ya que existen distintos niveles de conciencia, dudas y objeciones que hacen que muchos se queden en el camino. La clave de un funnel efectivo está en guiar progresivamente a los prospectos, aportar valor en cada etapa, resolver objeciones y optimizar las fugas del proceso, utilizando diferentes formatos como anuncios, mensajes, chatbots o páginas, con el objetivo de construir confianza, educar al lead y aumentar de forma sostenible las conversiones.

